Hijo de Dios y salvador del mundo según la fe cristiana
Jesús de Nazaret es el figura central del cristianismo, reconocido como el Hijo de Dios y el Mesías prometido en las Escrituras. Nacido en Belén y criado en Nazaret, su vida, muerte y resurrección son fundamentales para la fe cristiana. A lo largo de su ministerio, realizó milagros, enseñó sobre el amor, el perdón y el Reino de Dios, y estableció los fundamentos de la iglesia cristiana. Su crucifixión y posterior resurrección son vistos como el cumplimiento de las profecías y el medio por el cual la humanidad puede alcanzar la salvación.
Los relatos sobre su vida se encuentran principalmente en los cuatro evangelios del Nuevo Testamento: Mateo, Marcos, Lucas y Juan. A través de sus enseñanzas y acciones, no solo impactó a sus contemporáneos, sino que sus enseñanzas han resonado a lo largo de los siglos, formando la base de la práctica cristiana en todo el mundo.