Profeta que preparó el camino para Jesús
Juan el Bautista es una de las figuras más significativas del Nuevo Testamento, conocido como el precursor de Jesucristo. Nació de Zacarías e Isabel, y desde su infancia fue lleno del Espíritu Santo. Su ministerio se centró en la prédica del arrepentimiento y la preparación para la llegada del Mesías. Juan es célebre por realizar bautismos en el río Jordán, simbolizando la purificación y el arrepentimiento de los pecados. Su mensaje resonó profundamente en una época de opresión romana y espera mesiánica entre el pueblo judío. Su popularidad atrajo la atención de las autoridades, lo que eventualmente llevó a su arresto y ejecución por orden de Herodes Antipas.
La Baptismal de Juan tiene un significado simbólico profundo, donde él no sólo invita a la conversión, sino que también establece un modelo para el bautismo cristiano que más tarde se instituiría. Juan destaca también por su humildad, declarando que él no es el Cristo, sino que fue enviado antes de Él, y tuvo la privilegiada tarea de bautizar a , un acto que marcó el inicio del ministerio público de Cristo.