Seguidora de Jesús y testigo de su resurrección
María Magdalena es una de las figuras más prominentes del Nuevo Testamento, conocida por su papel como fiel seguidora y discípula de Jesucristo. Originaria de Magdala, una ciudad en la costa del Mar de Galilea, tuvo una vida marcada por la transformación. Según los evangelios, la sanó de siete demonios, lo que la llevó a convertirse en una de sus seguidoras más leales. Ella estuvo presente ante la cruz durante la crucifixión y es famosa por ser la primera en ver a resucitado, lo que la convierte en la primera mensajera de la resurrección. Su devoción y fe han convertido a en un símbolo de esperanza y redención para muchas generaciones.